La idea o concepto original detrás de esta propuesta de diseño es crear un ambiente que inspire calidez y comodidad, buscando una atmósfera acogedora que invite a sentirse como en casa. Para lograr esto, se emplean materiales que fusionan lo rústico con lo elegante, típicos del estilo industrial, tales como madera envejecida, concreto o metal pulido. Estos elementos no solo añaden textura y carácter al espacio, sino que también evocan una sensación de nostalgia y autenticidad. La combinación de estos materiales con una iluminación tenue y cálida contribuye a crear una atmósfera íntima y relajante para compartir experiencias con clientes y compañeros.
En resumen, se busca crear un ambiente que no solo sea estéticamente atractivo, sino que también sea cómodo.